Si buscas un sitio donde dejar el cansancio al final de la etapa, Pensión Mar es una apuesta segura. Un alojamiento acogedor, con habitaciones cómodas y ese ambiente familiar que tanto se agradece en el Camino. Aquí te recibirán con una sonrisa y probablemente con algún buen consejo peregrino. Perfecta para descansar, recargar pilas… ¡y seguir al día siguiente como nuevo!
