En pleno corazón de Arzúa, Albergue O Santo es de esos lugares donde uno se siente a gusto nada más llegar. Ambiente tranquilo, trato cercano y todo lo necesario para descansar bien después de la etapa. Además, David, su dueño, es súper cercano y siempre está atento a que no te falte de nada, lo que hace que la estancia sea todavía más especial. Ideal para desconectar, relajarse y compartir un buen rato antes de afrontar los últimos kilómetros hacia Santiago.
